El blanco, desde siempre, ha sido el color del matrimonio por excelencia. Pero puede que para algunas parejas el usar solamente este color resulte algo insatisfactorio. De unos años a esta parte, es muy común combinar el blanco con otro color secundario. Pero, ¿cómo escoger este color? Debemos tener en cuenta: El color preferido de la novia. La estación del año (no es lo mismo otoño que primavera) La ubicación elegida (salón, finca…). Los colores fríos son adecuados para espacios pequeños, pues los hacen parecer más amplios. Los tonos cálidos hacen más acogedor e íntimo el lugar. No descartéis hacer combinaciones…




